16 oct. 2012

Autonomía y aprendizaje. El aporte de las TIC


Lograr que nuestros alumnos sean autónomos es uno de los pilares que otorga sentido a nuestra función docente. Dado que el aprendizaje no termina cuando termina el recorrido escolar,  la habilidad para  "aprender a aprender" implica, de alguna manera, esa autonomía necesaria para “hacerse cargo” del propio aprendizaje.
Una forma de propiciar el desarrollo de dicha habilidad consiste en invitar a nuestros alumnos a reflexionar acerca de sus propios modos de, como dice I. Dussel  "operar con el conocimiento".
  Vincularse significativamente con la información gracias a haber realizado procesos de interpretación, análisis, selección, comparación, clasificación, etc, son, sin duda, trayectos necesarios en el recorrido que lleva a transformar la información disponible en conocimiento propio.
Podemos reconocer en las TIC buenas oportunidades para generar entornos de trabajo apostando a la meta cognición como metodología para poner en juego habilidades cognitivas de orden superior que estructuren el pensamiento crítico de  nuestros alumnos.
 Educar implica la búsqueda de crecientes niveles de autonomía tanto  moral como intelectual. La web 2.0 es  un espacio en el que abundan las herramientas con las cuales el alumno puede interactuar con la información, recrearla, ponerla en práctica y también publicar y realizar sus propios aportes y la única forma en que esta situación genere oportunidades a favor de aprendizajes auténticos y válidos  es si, desde nuestro propuesta  pedagógica guiamos a nuestros alumnos en la búsqueda de estrategias para que logren seleccionar, interactuar,  producir y aportar su propia elaboración para generar conocimiento propio y colectivo, en forma responsable y autónoma. Por supuesto, el rol del docente es clave a la hora de sacarle auténtico "provecho didáctico" a la actividad planificada incluyendo recursos TIC.